Posteado por: bliques | octubre 26, 2010

19:30

Ahí va una crítica sobre 19:30, una obra que vi con unos compañeros de clase el sábado pasado y que me gustó mucho.

Uno de los diputados del partido en el poder aparece borracho y desnudo a la salida de un club nocturno. Además, por si fuera poco, éste porta un maletín con 5 millones de euros. A raíz de este incidente empezarán a correr rumores por Internet, y los políticos del partido tendrán que llevar a cabo una carrera contrarreloj para que la opinión pública y la prensa se olviden del asunto, no pudiendo abandonar al diputado porque éste tiene una agenda que los incrimina en un delito de financiación ilegal. Tienen que conseguir como sea llegar a las 19:30, hora en la que está prevista la firma de un importante acuerdo con la oposición. A medida que va avanzando la obra, podemos observar una entretenida sátira de la política actual, a la par que se van desenmascarando los vínculos entre el diputado y dos de los dirigentes del partido.
Esta obra me ha parecido muy entretenida, ya que sin llegar a ser del todo cómica, tiene momentos graciosos. Sobre todo, lo que más me ha gustado ha sido la crítica a la corrupción que hoy en día existe en algunos ámbitos de la política. En cuanto a los actores (entre los que se encuentran Antonio Molero, el mítico “Fiti” en “Los Serrano”; Fernando Cayo, que apareció en algunas miniseries como “Adolfo Suárez, el presidente” y “20-N: Los últimos días de Franco”; Nerea Garmendia, de “Vaya Semanita”; Rafael Martín, que apareció en “Mi querido Klikowsky”; y Adolfo Fernández, que hacía de monje en “Águila Roja” cuando ésta era todavía una serie aceptable), creo que su labor fue excelente.
En definitiva, creo que “19:30″ es una obra muy buena y más que recomendable, ya que afronta con entretenimiento y humor un tema tan delicado (y, por desgracia, tan actual) como el de la corrupción política.

Javier Carballo (2º Bachillerato)

 

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Responses

  1. “Todos eran mis hijos”, de Arthur Miller.
    Esta historia se sitúa acabada ya la II Guerra Mundial, en la época de posguerra. Joe Keller, antiguo fabricante de electrodomésticos, vio durante el conflicto su gran oportunidad: fabricar piezas de aviones de combate. Las heridas todavía permanecen abiertas, pues a uno de sus hijos, Larry, se le ha dado por muerto. La señora Keller se niega a aceptar su muerte, y espera ansiosa su retorno. Cris, el otro hijo de los Keller, mantiene una relación con Ann, antigua novia de Larry. Poco a poco se va desvelando al espectador el oscuro secreto de la familia, ya que la pieza defectuosa que había hecho que Larry y otros pilotos murieran había sido fabricada por Joe. Por si fuera poco, el padre de Ann, quien trabajaba con Joe en el negocio de la aviación, todavía le guarda rencor, ya que éste fingió padecer gripe el día que se enviaron las piezas para desentenderse del asunto. La obra llega al momento culminante cuando Kate afirma a su hijo Cris que la razón por la que se niega a aceptar la muerte de Larry es que tendría que aceptar también la de Joe, descubriendo así su implicación en el caso y la actitud conformista y pasiva de Kate.
    En mi opinión, la obra es magnífica, ya que, además de mantener la intriga de principio a fin, refleja excepcionalmente bien la psicología de cada uno de los personajes. El padre, Joe, ganó dinero para su familia y provocó indirectamente el accidente de su hijo Larry, por lo que intenta olvidarlo. La madre, en cambio, se escuda en la esperanza de que su hijo sigue vivo para evitar un sentimiento de odio hacia su marido, ya que sabe que es culpable de la muerte de los pilotos. El hijo, quien hablaba bien de todo el mundo, hasta de los vecinos que odian a su familia, cambiará radicalmente de actitud cuando se entere de que el dinero del que está disfrutando está manchado de sangre. Además, la obra pone moralmente entre la espada y la pared al espectador, ya que le hace reflexionar acerca del “qué harías tú?”. “¿Asumirías el riesgo de que personas inocentes muerieran por tu culpa con tal de ganar dinero para tu familia?”. “¿Culparías a otros para defenderte a ti mismo?”.
    En definitiva, tanto la obra como la interpretación de los actores (Carlos Hipólito, Gloria Muñoz, Fran Perea, Manuela Velasco, Jorge Bosch, Alberto Castrillo-Ferrer, María Isasi, Nicolás Vega y Ainhoa Santamaría) me parecieron magistrales, y sin duda recomiendo a la gente que le guste el teatro que la vea.

  2. Excelente obra y excelente comentario, sí señor.


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