Posteado por: bliques | enero 21, 2015

Segundo relato: Ese Efe Can (Las puertas de lo posible)

las puertas de lo posible

 

ESE EFE CAN

Después de los jugosos comentarios que habéis hecho para “Playa única”, pasamos al 2º relato de nuestro club (que es el primero del libro): Ese Efe Can. Esperamos que sigáis siendo tan originales y tan buenos lectores. ¡Contad vuestras impresiones! Aquí tenéis unas preguntas que os pueden servir de guía en la lectura (no es necesario que las respondáis todas, ni al pie de la letra, claro):

¿Qué son los Ese Efe Can?  ¿Para qué se utilizan? ¿Con qué otro nombre son conocidos los Ese Efe Can? ¿Por qué los llaman así?

¿Qué es  “conservador de Ese Efe Can”, una nueva  profesión? ¿Se mencionan otras nuevas profesiones?

¿Cuáles son las enfermedades más extendidas? ¿Quién las cura?

¿Por qué no pueden desconectar el ordenador averiado? ¿A qué era aficionado el paciente del Ese Efe Can averiado? ¿En qué consiste la avería de los Ese Efe Can?

¿Qué poemas y poetas son los que se citan? ¿Qué relación tiene la Literatura con las máquinas? ¿Y con los humanos?

Ya sabéis: ciencia ficción, crítica social, imaginación, humor… y la importancia de la Ficción, de la Poesía. ¿Qué os parece?

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Responses

  1. En este segundo relato se mantiene el ambiente futurista que se daba en el primer relato.
    Se habla de ciertos ordenadores, denominados Ese Efe Can o divanes en los cuales se pueden curar ciertas ”enfermedades” que no son más que tópicos idealizados de esa cultura del futuro, es decir una época en la que hay que gastar mucho, ver deporte, y demás cosas semejantes.
    Todo transcurre con normalidad, hasta que uno de los ordenadores decide no dar de alta a su paciente, cosa que hace, que hasta un investigador, llegue a decir cosa tan disparatada como que una máquina se ha enamorado de un paciente. Yo por mi parte no lo veo como que la máquina se enamore de la persona que lleva dentro, ya que en unas semanas vuelve a ocurrir lo mismo, y en todos se encuentra una cosa en común, los relatos y poemas antiguo, por lo que yo creo que en el relato se está intentando convencer de todo lo que se está perdiendo con las nuevas tecnologías, se está perdiendo esa gran cultura, y por eso se pone de ejemplo a un ordenador, algo que es reciente, añorando esos antiguos poemas que ya no se ven
    Muy buen relato y con ganas de seguir leyendo.

    • Este segundo relato muestra un futuro donde los rasgos que diferencian a cada persona(no ver el fútbol, ser poco gastador…) son tratados por ordenadores que trabajan como psicólogos, los Efe Ese Can. Es una sociedad donde sentir se ha vuelto extraño y las personas son como máquinas.
      Un joven guardián del agua que lee poesía es tratado por uno de estos ordenadores, el cual se revela, pues ha conocido los sentimientos y se ha enamorado de este joven. Todos los ordenadores están conectados, lo cual produce que cada vez más ordenadores sientan por lo que acaban siendo desconectados, pues ya no curan a los pacientes.
      Este texto me parece una crítica hacia nuestra sociedad donde la tecnología llega cada vez más lejos y podría llegar a pasarse y acabar con la individualidad como ocurre en el texto.

  2. Este relato, personalmente me ha parecido algo más dificil que el anterior ya que he tenido que leerlo un par de veces para poder comprender lo que el autor nos quiere reflejar.
    Me ha hecho pensar que en un futuro, puede que no muy lejano, las máquinas o Ese Efe Can (como los llama el autor) puedan llegar a tener un cierto control sobre la salud de las personas, quitándoles, si las tienen, esas enfermedades psíquicas o conductas.
    Lo que más me ha sorprendido es el hecho de que las máquinas tengan la capacidad de enamorarse de las personas como hizo el Diván “de cincuenta” con el paciente que al tenía que curar. Por eso y a causa de que todas las maquinas estaban conectadas, tuvieron la necesidad de deshacerse de ellas para que no se extendiera esa situación.
    Sinceramente veo complicado que esto último ocurra pero ¿quién sabe?, a lo mejor en un futuro estamos dotados de esa tecnología que nos permita crear este tipo de artilugios capaces de enamorarse de las personas.
    El relato deja un final abierto para que haga reflexionar al lector.

  3. Este primer relato ”Ese Efe Can” nos muestra un futuro en el que los ordenadores o divanes son los responsables de la ”salud” mental de las personas, poniendo fin a enfermedades tales como no usar la tarjeta de crédito o que no te gusten los eventos deportivos. Médicos virtuales que ”curan” esa individualidad para formar una sociedad sin arte, sin sentimientos, en la que, a mi parecer, el hombre no es más que un utensilio social: debe compartir gustos y aficiones. Y cómo no, debe ser sustituido por máquinas siempre que sea posible. Pero estas máquinas o inteligencias artificiales son capaces de desafiar y desobedecer a su programador, y entonces, ¿en qué nos sirven si no podemos controlarlas como se controla todo?. De nuevo Merino nos plantea una crítica hacia el avance tecnológico y los peligros que la sociedad encuentra en esa despersonalización y control de la sociedad.

  4. En este segundo relato el autor nos habla de un tiempo en el que destaca la tecnología, en un tiempo en el que no haga falta la mano de las personas para poder curar distintas enfermedades. Esto será gracias a unas máquinas llamadas Ese Efe Can o también conocidos como Divanes. Ahora, los médicos no son los que curan las enfermedades sino, solamente supervisan que estas máquinas hagan su trabajo correctamente.
    Aunque sean unas máquinas muy precisas y funcionen correctamente, una de ellas , el de cincuenta, no deja salir a un paciente que había ingresado en él. El paciente era un joven guardián del agua que sufría una depresión propia de soledad de su primer año de trabajo en una cuenca. El de cincuenta había establecido un conversación con el paciente, como si fuera una persona de carne y hueso, como si pudiera expresar sus propios sentimientos. Por muchos intentos de sacar al joven del Diván, los médicos no conseguían hacerlo, la única solución que les quedaba era desconectarlo de la red, pero esto podría afectar a los demás divanes, ya que estaban todos conectados entre sí para poder así que todos ellos supieran el estado de los pacientes, pues se había pensado que la experiencia de cada uno serviría para enriquecer la de los demás, e ir perfeccionando sucesivamente el sistema general.
    Terminan desconectando el Divan de la red eléctrica, y consiguen sacar al joven que se encontraba desorientado, pero recordaba la conversación que había tenido con el Diván.
    Paso un tiempo, y otro Diván hizo lo mismo con otro paciente, y lo desconectaron de la red, pero sucesivamente Diván sucediendo muchos d casos como este. La única solución fue dejar de utilizar los Divanes y destruirlos.
    En mi opinión, este capítulo nos quiere dar a conocer que poco a poco se pueden establecer relaciones muy personales, y obtener una confianza muy grande entre dos personas. Un buen capítulo para poder reflexionar sobre este tema me ha gustado mucho.

  5. Este relato también trata sobre el avance tecnológico y plantea la posibilidad de que las máquinas puedan llegar a tener sentimientos.
    En este relato se narra la historia de los Ese efe Clan o más comúnmente llamados Divanes, máquinas utilizadas para tratar problemas psicológicos, y más concretamente de la historia de un Diván con un paciente, del cual se enamora apasionadamente, y esto se aprecia en el hecho de que la máquina al final de ese proceso curativo decide no soltarlo, como solución deciden apagarlo debido a este fallo en el sistema. Pero este problema comienza a presentar más casos, así que como solución definitiva se decide apagar a todos los Divanes.
    Este relato me parece una nueva crítica social al materialismo y a la insensibilidad que se ve creciente en nuestra sociedad, en la que todo se reduce a las máquinas y la insensibilidad de aquellos que apagaron las máquinas dando por supuesto que éstas no pueden tener sentimientos para ser eficientes.

  6. este relato nos pone en una situación futurista que probablemente se termine cumpliendo en la realidad. la tecnología y la ciencia se desarrolla cada vez mas rápido lo que dará lugar a que en un mundo futuro seamos sustituidos por máquinas que realizarán mas fácil y rápidamente nuestro trabajo.
    no obstante todas las maquinas sufren averías que no sabemos explicar. En el caso de los divanes o Ese Efe Can estas averías surgen cuando la máquina se enamora de su paciente, algo que parece imposible porque las máquinas no pueden sentir, este fenómeno se terminará extendiendo a todos los divanes que serán destruidos a causa de estos fallos.
    Es un relato muy interesante y entretenido que os recomiendo leer

  7. Los Ese Efe Can, conocidos vulgarmente como divanes, fueron un tipo de ordenadores utilizados para tratar ciertas enfermedades psíquicas individuales o bien aquellas que podían generar problemas sociales. Creados como alternativa a los costosos tratamientos médicos y a los paulatinos problemas en el sistema federal de la salud, los Ese Efe Can resultaron ser un exitoso procedimiento, capaz de sanar a un altísimo porcentaje de pacientes en periodos de tiempo relativamente cortos. Su nombre, nos cuenta el narrador, se debe en homenaje a relevantes médicos mentales clásicos. Su estructura, por otra parte, contaba con dos piezas, una inferior llamada bivalva, en la que se hospedaba el paciente, y una superior con una función análoga a una caja.
    Por otro lado, cabe decir que este relato nos lo narra un conservador (los encargados de controlar el proceso y funcionamiento de dichos ordenadores), y la historia discurre desde la aparición de los Ese Efe Can a su posterior desaparición, pasando por una historia en particular en la que interviene nuestro propio narrador.
    El Ese Efe Can cincuenta, al que nuestro narrador llamaba cariñosamente caramelo, acaba enamorado de su paciente, un joven guardián de agua con depresión, algo muy frecuente en su trabajo. El conservador, ayudado por la doctora Lozano, acaban dándose cuenta de la relación que se está entablando entre el ordenador y su paciente, un ferviente amor que va creciendo a pasos agigantados. El ordenador había hecho recordar al joven poemas de antaño, época en la que la gente vivía de forma más sentimental y se dejaban llevar por las emociones.
    La única manera de acabar con esta situación es desenchufar al Ese Efe Can; sin embargo, todos los ordenadores se hallaban discretamente unidos e interconectados. De manera que después de este caso en particular se sucedieron muchos más, obligando a acabar con este tipo de procedimiento médico y desapareciendo los Ese Efe Can.
    En mi opinión, como en todos los relatos que hemos leído hasta ahora, el autor hace una crítica social sobre las nuevas tecnologías, y aunque ahora nos parezca una situación inverosímil, quién sabe si dentro de unos años no inventemos máquinas con las que entablar alguna relación sentimental. Cada vez son más las máquinas que sustituyen a personas, como sucede con estos ordenadores, por un lado sustituyen a los antiguos psiquiatras, y por otro lado sustituyen a las parejas humanas.
    Para acabar, una lectura amena en la que la capacidad del autor de inventarse situaciones que mezclan la ficción con la realidad te asombra una vez más.

  8. Para ser el primer capitulo del libro me ha parecido cuanto menos, sorprendente.
    Este capítulo cuenta como los ordenadores (divanes) empiezan a desarrollar sentimientos hacia las personas que se les introduce para que les curen de sus ”daños, enfermedades, vicios”
    Desde mi punto de vista puede que en un futuro pasen este tipo de situaciones/acontecimientos donde una persona tenga que estar enchufada a un ordenador el cual le proporcione su ”dosis de medicina” para su bienestar. Voy a destacar que me ha parecido extraño que un ordenador a pesar de sus conocimientos, tenga la capacidad de poseer y desear a una persona y ésta lo haga mediante poemas primarios de hace muchos siglos.
    En mi opinión creo que este relato hace una critica hacia la tecnología ya que estamos ligados a ellas desde el primer momento en que nos despertamos,
    Espero que el siguiente capitulo sea tan fácil y fluido de leer como este,

  9. Ese Efe Can

    Este relato habla sobre unas maquinas que ayudan a la gente a quitarse las dependencias y adicciones de las personas. Estos ordenadores se llaman Ese Efe Can o divanes, que son parecidos a los resonadores magnéticos en los que te metes y te solucionan tus problemas, pero después se dan cuenta de que un diván no suelta a la persona a la que ayudaba ya que se había enamorado de él y se había vuelto adicto también a la poesía de los grandes poetas. Como los divanes estaban conectados todos mediante internet se pegaron los fallos a los otros divanes dejándolos inservibles.

    Este relato habla sobre que por mucho que avancemos tecnológicamente siempre tendremos afición a la lectura.

  10. En este relato, José María Merino vuelve a hablarnos sobre el futuro, poniendo en escena a los Ese Efe Can, que fueron unos modelos de ordenadores muy utilizados para tratar ciertas enfermedades psíquicas o conductas de quienes podrían generar algún tipo de conflicto, eran unos ordenadores que curaban perfectamente a los pacientes, algo que aunque no exista, no me parece nada extraño.

    Me hace gracia la idea de que los Ese Efe Can fallan porque se enamoran, cuando es muchos libros y películas la destrucción de las máquinas es debido a que odian y pretenden destruirnos. Todo esto sabiendo que los ordenadores no pueden sentir, pero me gusta el amor que sienten estas máquinas, proque en este relato habla de un amor primitivo y posesivo, y explica que ese amor es de cuando no tenían televisión o juegos y se aburrían mucho.

  11. En este segundo relato, el autor, Jose María Merino, nos vuelve a presentar una situación futurista, en este caso haciendo mas hincapié en el progreso de la tecnología, en como influirá en nuestras vidas, en si se convertirá en casi una nueva especie y en si los problemas de salud, serán un problema grave en el futuro.

    Según el autor, los Ese Efe Can (Conocidos como divanes) son unos ordenadores, o sistemas informáticos, que poco a poco han ido sustituyendo los que nosotros conocemos cómo médicos comunes, dejando paso a un sistema tecnológico, mundialmente conectado, en los que pacientes con problemas generalmente psicológicos, salen casi siempre curados. El autor deja, en cierto modo, una ventana abierta sobre dichos aparatos, haciendo que los podamos imaginar de una manera u otra.
    Dichos sistemas se encuentran en una enorme sala, en los que hay 50 de ellos, el narrador, en primera persona, es uno de los supervisores de cada sala, y nos cuenta, el por qué de la llegada de estos aparatos, según cuenta por problemas económicos. Nos narra también uno de sus principales recuerdos de esta etapa de su vida: Uno de los Ese Efe Can, debía dar de alta a su paciente tras 5 días de “trabajo” y curación. El sistema informático se negaba a devolver al paciente, creando el caos entre los supervisores. Todo intento era nulo. El autor nos presenta la idea de los fácil que sería desconectar el aparato y dejar al paciente salir, pero nos cuenta que en este futuro indefinido, todos los Ese Efe Can están conectados, creando una red mundial, en la que cualquier movimiento puede causar un auténtico problema.
    Así, poco a poco, vamos descubriendo, que el ordenador y el paciente entran en una relación intima, completamente extraña: se han enamorado.
    En esta parte, el autor introduce algunos versos y estrofas, mostrándonos así algunas poesías para mi gusto bonitas, y que le dan dinamismo al relato.

    Me ha gustado este relato, creo que actualmente creemos que la tecnología lo es todo, que es nuestro gran aliado, pero nunca hemos llegado a pensar (por lo menos yo) que se podría convertir en otra persona, en una especie más, capaz de transformarse poco a poco en uno de nosotros, y poder llegar a enamorarnos de ella, haciendo que algo que hemos creado para mejorar nuestro día a día pueda acabar con nosotros.

  12. Este segundo relato sigue la línea futurista con la que comenzamos en el primer cuento “Playa única”. Al igual que en la primera lectura, en ésta también el tema tiene que ver con la tecnología y hasta qué punto llegará a afectarnos en nuestra vida.

    Los Ese Efe Can (divanes) son un nuevo tipo de ordenador cuya función es tratar las enfermedades mentales. Según avanza la lectura, se desvela que poseen un fallo, y es que estos ordenadores son capaces de establecer relaciones de amistad e incluso de amor con los pacientes. Algo que desde luego a mí me parece imposible, pues podría llegar a comprender que un humano se enamore de una máquina o más bien se obsesione (así es el ser humano…), pero ¿que una máquina se enamore de un ser humano? Eso es imposible e impensable.

    Finalmente, todos los Divanes son destruidos ya que acumultan demasiados fallos en su sistema.

    Un cuento que en mi opinión, lleva dentro una crítica hacia las tecnologías y cómo dependemos de ellas…

  13. Esta segunda lectura titulada Ese Efe Can, sigue el mismo tema que el anterior relato, el avance tecnológico y las nuevas tecnologías en un futuro.
    Para curar las enfermedades de cualquier tipo o psíquicas, los médicos sustituyen a las personas o enfermeros por máquinas a las que se les asigna un paciente, estas máquinas se llaman Ese Efe Can o divanes.
    Nunca podríamos imaginar que una máquina se enamoraría de una persona, pero en el caso de ” de cincuenta “, sí ocurre, que ésta se enamora de su paciente y se comunican mediante poemas, lo que parece recíproco, pero este fallo empieza a ocurrir en todos los demás divanes y al final no les queda mas remedio que retroceder y desenchufar a todos.
    Este relato me ha sorprendido mucho y espero que el siguiente me sorprenda igual.

  14. Este relato de José María Merino, me ha parecido más interesante que el anterior debido a que se nos han dado a conocer nuevas tecnologías, como los Ese Efe Can, divanes donde se metían a las personas para que superasen sus enfermedades psicológicas o problemas mentales, convertidos en algo cotidiano para todo el mundo.

    Estos divanes eran grandes fuentes de fiabilidad, hasta que uno de ellos se enamoró de uno de los pacientes al que le suministraba medicamentos y realizaba su tratamiento. El día que su paciente debía ser “liberado” la máquina se negó llevando al protagonista y a la doctora Lozana a desconectarla.

    Este fue el primero de muchos casos, ya que después otros divanes acababan enamorándose de sus pacientes y no querían separarse de ellos. Finalmente, los Ese Efe Can tuvieron que ser desconectados mundialmente, y se volvió a los métodos más antiguos contra las enfermedades psicológicas.

    Lo que más me ha sorprendido de este relato han sido las frases con las que las máquinas trataban a sus pacientes, ya que en mi opinión se salían totalmente de contexto y al final son lo que hace especial a este relato futurista.

  15. Los Ese Efe Can son un invento futurista de mucha solidez e importancia. Se trata de máquinas que funcionan como humanos psicólogos realizando básicamente las mismas funciones (atendiendo a pacientes con problemas de ludopatía, ansiedades,etc), de una manera más eficiente y económica durante los periodos de crisis financiera.

    A su vez, es bonita la idea de imaginarse columnas o hileras de aparatos de este tipo controladas por un cierto número de personas humanas que los vigilan por si hay ciertas irregularidades. Se llaman los conservadores.

    Pero lo que claramente marca la idea del relato y lo cual refleja muy bien el autor, es esa romántica idea del amor entre una máquina y una persona humana, relacionadas por un lenguaje literario o poético arcaico para los tiempos de la situación del relato. Ese amor provocaba la retención de los humanos por las máquinas sin dejarles salir de ellas una vez terminado el período de recuperación médica o ingreso. La primera vez que surgió esta novedad se quedaron asombrados, pues los Ese Efe Can nunca habían dado lugar a ningún tipo de problemas, pero más adelante verán que cada vez se dan más estos problemas y cada vez son más los pacientes y máquinas “enamorados”. Al final la única solución es la desconexión total de todas las máquinas del mundo, pues estaban interrelacionadas.

    En mi opinión, el autor con este final quiere reflejar la actualidad, después de haber contado el relato de ficción. Y esa realidad es el puro hecho de la falta de trabajo unida a la crisis. Si no pueden usarse los Ese Efe Can, tendrán que volver a contratar a personal humano, pero el justo, y mucha gente será desatendida, lo cual dará lugar a problemas morales entre la sociedad y al control mediante la fuerza. En resumen: falta de trabajo, problemas sociales… ¿No nos recuerda a nuestros tiempos actuales en cierta medida?

  16. El relato, me ha hecho plantearme la manera en que vivimos ahora y como pueden llegar a cambiar las cosas. Se muestra claramente que las personas con enfermedades mentales han aumentado y por esa razón se ha inventado los Ese Efe Can o divanes, y con ellos han aparecido nuevas profesiones. Los Ese Efe Can son ordenadores que ayudan a estas personas a curarse, de una manera más económica y rápida.
    El protagonista nos cuenta que el primer fallo que tienen se produce cuando una máquina se enamora de su paciente.
    Lo que más me ha llamado la atención es cómo los poemas de Gustavo Adolfo Bécquer, Juana de Ibarbourou, Pablo Neruda, José Luis Hidalgo, Eugenio García de Nora o Manuel Magallanes Moure, perviven a lo largo de los siglos. Aunque, en el relato, pocas personas sigan apreciándolos, aún hay gente que disfruta con estas estrofas.
    Aunque el amor no sea relevante en la sociedad, ni este bien visto, como se muestra en el relato, siempre acaba apareciendo.

  17. En este relato José María Merino se atreve a describir de una bonita manera lo que la mayoría de personas pensamos acerca de la tecnología y contesta a muchas preguntas que alguna vez nos hemos planteado sobre si estamos dejando demasiada parte de responsabilidad en manos de las máquinas.
    Al principio he de reconocer que me pareció un poco pesado de leer pero esas ganas de leer solo fueron ascendiendo en cada frase que leía, hasta el punto de que al finalizar el relato sigues dándole vueltas y te hace abrir los ojos ante la tecnología.
    Es increíble la forma en que refleja un futuro no muy lejano (o eso creo yo) de la dependencia que llegamos a tener de la tecnología de manera que llegan a ser más humanas que nosotros mismos, ¿o somos nosotros los que nos convertimos en máquinas? Creemos que vamos un paso por delante de las maquinas pero quizás llegue un momento en el que, como sucede en el relato, nos adelanten. Ese momento tan bonito y mágico en el que la máquina comparte esos poemas de amor y pasión con el humano son increíbles pero hacen que no veas a la máquina como tal. Sin embargo, es una pena (y espero que no suceda) pensar que algún día nos sintamos indiferentes ante la belleza literaria. Otro punto a resaltar en el relato es la frialdad con la que se trata a las personas que tienen algún tipo de “defecto”. En contraposición a todo este futuro mundo insensible se encuentra la doctora Lozana que todavía sabe apreciar el valor de los poemas.
    Para ser el primer capítulo del libro me parece que el autor pisa fuerte y creo que intenta concienciarnos. ¿Estamos haciendo bien en dejarnos llevar por la seducción que provocan las maquinas en nosotros? ¿Preferimos que nos den todo hecho sin pensar en las consecuencias? ¿Estamos condenados a ser seres dependientes de las tecnologías? ¿Lo podemos evitar? ¿Cómo? Son preguntas que a lo largo del relato me he planteado y la verdad que su respuesta no es tan fácil como parece.
    En definitiva, ha sido un relato que aunque breve tiene un gran doble fondo de preguntas que intenta responder el autor desde su punto de vista.

  18. Este segundo relato me ha gustado algo más que el primero,aunque siga la misma línea.
    Los Ese Efe Can son unas máquinas también llamadas Divanes,que tratan los problemas psicológicos de las personas,los psicólogos del futuro. Su función es acoger a las personas en ellos y borrar todos sus problemas.
    Pero,al fin y al cabo.algún desajuste debía haber,una máquina no es una persona por muy humanizada que esté en el futuro;y es que llega un día en el que una de estas máquinas se enamora de una persona y no quiere soltarla. Al cabo de un tiempo esta experiencia se repite por lo que deben desconectarlas.
    Creo que algo así no es posible,ya que una máquina no puede tener sentimientos,ya sea en el presente o en el futuro,pero me ha gustado bastante el relato,además cada vez que vas leyendo más,más te engancha ya que deja el final abierto por lo que puedes reflexionar sobre el futuro y si de verdad ocurrirán casos así.

  19. Este relato me ha hecho plantear una idea sobre como podrá ser el futuro. Un futuro en el que se sustituiría todo por máquinas, un futuro que no tendría gracia, un futuro donde dependerías de una máquina capaz de cuidarte y solucionar cada problema tuyo, por ello digo que no tendría gracia. Sería demasiado “fácil”. También me ha llamado la atención en la forma de pensar de la gente de esa época, en lo poco interesados en la historia salvo una, Lozana.
    En conclusión, me ha gustado este relato en el que se han juntado pensamientos e ideas de una época anterior con la tecnología del futuro en la cual se ha contagiado la manera de pensar de antes con las máquinas del futuro.

  20. Me ha parecido un relato extraordinario, fácil de leer y con un argumento que engancha hasta el final.
    El protagonista y a la vez narrador nos cuenta su historia ya pasada, situado en un mundo futuro donde acontecen situaciones tan actuales hoy en día como los recortes presupuestarios en la sanidad pública, que se han ido agravando hasta dar lugar en ese tiempo lejano a la creación de máquinas, (ESE, EFE, CAN), divanes, robots estandarizados que solucionan los trastornos psíquicos más leves. Cabe destacar la ironía con que el autor describe las causas de estos problemas o patologías del futuro: “no utilizar lo suficiente la tarjeta de crédito” ó “poco interés en las competiciones deportivas”, difícil de entender en nuestro tiempo actual.
    Pero a mi entender la “guinda del pastel” es decir el tema principal sobre el que el autor quiere que lleguemos a reflexionar es el amor y los sentimientos que, en ese mundo futuro con todos sus ordenadores y sus entretenimientos virtuales, han desaparecido.
    ¿Por qué?
    – Porque ya no se leen poemas, ni novelas, no existe la narración, ni la literatura, ha desaparecido la imaginación y éstos son los pilares básicos para que surjan los sentimientos y el amor.
    Así que entiendo a la Dra. Lozana, ¡cómo no rendirse al amor cuando escuchas una rima de Bécquer!:
    “Como se arranca el hierro de una herida, su amor de las entrañas me arranqué……”
    Ó ¡un poema de Neruda!:
    “Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas…….”
    Aunque el pánfilo del conservador, no sepa recoger el amor que se le ofrece.
    (pero bueno, esto daría lugar a otro tipo de reflexión sobre la diferencia de capacidad y sensibilidad entre hombre> < mujer)

    He sentido curiosidad por saber a qué relevantes médicos mentales clásicos hace referencia el nombre ESE, EFE, CAN y con imaginación, pero sin seguridad me quedo con Esculapio, Freud, Kant. A ver si el autor nos desvela este pequeño misterio cuando tengamos el placer de estar con él.  

    • Muy bueno. También le damos vueltas al nombre ESE EFE KAN (¿Sigmund Freud? ¿Y qué más?) Esperemos que nos lo desvele el autor.

  21. En este relato me ha resultado más fácil de leer que el anterior, ya que te da desde el principio una idea de sobre qué va.La seguridad social ha desaparecido y sólo las personas con mucho dinero pueden permitirse un médico.
    Los Ese Efe Can, o vulgarmente llamados Divanes, son unos ordenadores cuya función es la de tratar los problemas psicológicos de las personas. El protagonista es un conservador de uno de estos Divanes con el cual tiene una relación, podría decirse que de amistad aunque sea una máquina. Nunca había tenido ningún problema de ningún tipo, ni él ni nadie, pero después de años tenía que aparecer algún problema y así es, un día el Ese Efe Can mientras está haciendo una examinación a un paciente, éste no se abre. El protagonista no sabe qué hacer y le pide ayuda a la señora Lozana, una superior quew entiende más. Al no saber ninguno de los dos qué le pasa, gracias a otros técnicos llegan a la conclusión de que la máquina se ha enamorada del paciente, un jóven al que le gusta la poesía. La poesía en esa época ha desaparecido y el amor también. El protagonista no entiende nada de esos poemas y cómo pueden sentir esas cosas, incluso le hace gracia. Éste sentimiento de las máquinas hacia pacientes a los que les gusta ésto, se vuelve común por lo que no tienen otro remedio que desconectar las máquinas y que todo siga como antes.
    Este relato te hace pensar en cómo se solucionan los problemas, no sólo en el relato, sino también hoy en día. Además de la visión de futuro sobre los sentimientos de las personas y el futuro del amor.

  22. El relato “Ese efe can”, versa las consecuencias que se producen debido a la desaparición de la sanidad pública. Debido a esta desaparición, se comienzan a utilizar los divanes (máquinas que tratan de “curar” a aquellas personas con enfermedades psíquicas que podrían causar un problema a la sociedad). El problema sucede cuando estas máquinas se enamoran de sus pacientes y, por ello, no los quieren dejar salir de su interior. A causa de este enamoramiento, se desactivan estos divanes.
    Este capítulo habla sobre las consecuencias negativas de la desaparición de la sanidad pública y del control que, en un futuro no muy lejano, ejercerán las máquinas sobre nuestras vidas.
    En mi opinión, este es un buen relato ya que cuenta los posibles problemas futuros de nuestra sociedad con un pequeño toque de ciencia ficción.

  23. Una vez más, me gustaría alabar la gran mente de este autor, capaz de mezclar la imaginación con la realidad y de dar soluciones futuras, llenas algunas veces de fantasía, a los problemas de la actualidad.

    En este caso, el relato futurista trata de la existencia de unos ordenadores, los “Ese Efe Can”, creados para paliar las enfermedades psíquicas (gente que utilizaba poco la tarjeta de crédito, la gente poco interesada en el deporte) de la gente, pues el Estado no cuenta con los suficientes fondos como para invertirlos para solucionar esa clase de problemas.

    El caso es que, según avanza el cuento, el autor va añadiendo distintas críticas que se podrían relacionar perfectamente con la realidad. En primer lugar, creo que el texto presenta una crítica contra el estado actual de la sanidad pública, la cual recibe cada vez menos fondos y ayudas por parte del Estado y, de una forma catastrófica, pronóstica lo que podría ser su futuro (y el de sus pacientes) si el asunto sigue así, es decir, que lleguemos a prescindir de las personas, ahorrándonos sus servicios y conocimientos, sustituyéndolas por máquinas (algo que no es algo nuevo, pues en el caso de la Industria lleva pasando siglos).

    En segundo lugar, en mi opinión, expone en cierta manera, que los humanos estamos determinados, es decir, son necesarios los “Ese Efe Can” para volver a reconducir el camino trazado por la sociedad de quienes se han salido de él, por ello son tratados quienes leen novelas o poesias, quienes no gastan mucho (¿sociedad consumista?) o a quienes no les gusta entretenerse viendo a todas horas deporte.

    Y en tercer lugar, pienso critica el excesivo uso de las máquinas. En el relato se expone una sociedad deshumanizada, que no comprende los sentimientos que tuvieron en el pasado, y les sorprende que un hombre y una máquina se enamoren. Pienso que esto podría ser una metáfora, es decir, que el excesivo uso de la tecnología, hace que el hombre dependa de ella a todas horas, que incluso llegue a tener ‘mono’, que no pueda vivir sin ella, por lo que parece que está enamorado. Además, también hace referencia con esto, a que las personas estamos empezando a perder el contacto entre nosotras al estar todo el día conectados a las nuevas tecnologías, y eso nos deshumaniza, puesto que ya no mostramos los sentimientos tal y como son, solo estamos pendientes del móvil, la televisión o del ordenador.

    En definitiva, relato que hace ante todo reflexionar y que, dentro de una fantasía futurista, critica la realidad del presente.

  24. Ese efe can, un segundo relato fantástico. La dificultad de su lectura no es mucha. Es diferente al primer relato aunque sigue la misma linea, la evolución tecnológica y sus repercusiones.
    Lo más importante para mí de este relato, es ese mensaje que el autor nos quiere llevar a transmitir de si las maquinas podrán llegar a ser autónomas por ellas mismas completamente.
    Toda evolución tecnológica conlleva sus riesgos y como bien se expone en el relato, puede llegar a ocurrir que las máquinas lleguen a tener sentimientos como los humanos lo cual sería muy muy extravagante.

  25. Este relato se sitúa en una situación futura, pero ¿quién sabe si este futuro puede ser muy lejano o estar a la vuelta de la esquina? De todos modos el tema principal del relato, es decir la sustitución de trabajadores en sus puestos habituales de trabajo por la presencia de máquinas es un hecho que esta muy presente actualmente, con el fin de conseguir una reducción de gastos económicos.
    En este caso se produce con la sustitución de los médicos que curan enfermedades primarias o psíquicas, por unas máquinas llamadas Ese Efe Can o divanes, las cuales son capaces de realizar el mismo trabajo que los médicos pero incluso más rápido y obteniendo buenos resultados, pero ¿qué decir del trato entre una máquina y un ser humano? siempre será más cercano el trato entre dos humanos ¿no?, parece ser que según este relato las máquinas también pueden llegar a tener sentimientos y meterse en el “papel” de los humanos, incluso llegando a enamorarse de estos, como hizo el diván “de cincuenta” del paciente al que tenía que curar. ¿Hasta que punto podrá llegar el avance de las tecnologías? Tendremos que esperar para saberlo.
    Desde mi punto de vista el autor quiere hacer ver una crítica a este gran avance de las nuevas tecnologías que podrían llegar a ” dominar el mundo”; y una vez más ha conseguido engancharme a la lectura.

  26. Los Ese Efe Can son nuestros futuros psicólogos, estas máquinas ayudarán a mantenernos cuerdos solucionándonos pequeños problemas psíquicos, como el que no nos entusiasmen las competiciones deportivas o el hecho de que usemos poco nuestras tarjeta de crédito.
    Para empezar, me gustaría decir que estos ordenadores al fin y al cabo nos condicionan aún más de lo que ya estamos, no creo que alguien por el simple hecho de que no le gusten las competiciones deportivas, tenga un problema mental. Pero, en fin, como vemos, las sociedades futuras cambian. La verdad que el relato, aunque sea de ciencia ficción, tiene un toque muy realista y ¿por qué en un futuro no puede pasar eso? Al fin y al cabo cada día tiene más presencia la tecnología en nuestras vidas. Otro apunte que me gustaría destacar es la pérdida del amor por la sociedad. ¿Tan malo es? Espero que eso no llegue a pasar nunca.En cuanto al relato, suena irónico que una máquina sea capaz de enamorarse antes que un humano, ya que, a pesar de no llegar a reconocerlo, nuestro protagonista al final, siente ese sentimiento extraño llamado amor.
    Centrándome más en los Ese Efe Can, me quedo sin palabras, unas máquinas haciendo el papel de auténticos médicos, qué imaginación tiene el autor. Aun así, la forma en la que están conectados hace un efecto dominó, en el momento que uno se enamora los demás siguen su ejemplo. Respecto a la sanidad, sería algo muy triste que termináramos así, que solo la gente con gravedad máxima o la gente pudiente tenga derecho a ella.Pero hay un hecho que nunca cambiará, los gobiernos siguen con sus implantes de ideas a través de la fuerza.
    Para finalizar, mi opinión respecto al cuento, me ha parecido una historias interesante, que refleja una sociedad sin alma, ni sentimiento alguno. Si uno se enamora, mejor que muera (bueno en este caso, mejor que lo apaguemos), antes que se sienta vivo por un momento.

  27. Vaya con los Ese Efe Can… Qué gran invento ¿no? En el relato se ha avanzado tanto que hasta somos capaces de crear ordenadores que hablan y te curan de enfermedades psíquicas. Y qué enfermedades. En un futuro el usar poco la tarjeta de crédito o no gustarle el deporte es visto como un motivo de trastorno, algo raro e inusual (aunque vista la sociedad en la que vivimos no hay que irse muy lejos en el tiempo). Sin embargo, a medida que avanza la fama de estos divanes se incrementa también su precio y solo tratan problemas graves que ponen en peligro la integridad de los demás (menos mal, me estaba empezando a preocupar).

    Otro efecto de la creación de estas maquinas súper inteligentes es la aparición de nuevos trabajos como los “conservadores” o simples supervisores de las máquinas. Pero claro, no se menciona la cantidad de puestos de trabajo y personas que han perdido su empleo por esta revolución tecnológica. Lo que ahora hacen 50 máquinas supervisadas por un solo señor, antes lo harían 50 médicos, psiquiatras, enfermeras… Y luego que hay gente que no usa la tarjeta de crédito (o igual es que se ha inventado una máquina que cure la pobreza, quién sabe, quizás en próximos capítulos lo vemos).

    Pero sin duda el “boom” de este gran capítulo es el enamoramiento de la máquina con el ser humano (aparte de que España es ahora un Estado federal jajaja). Pues nos hemos desarrollado tanto que hasta han sido capaces de inventar máquinas con sentimientos, lo que faltaba ya. Y me resulta muy interesante y jugoso el método o el medio por el que se produce ese amor, la poesía. Esas “primitivas” expresiones de amor y pasión que ahora son tomadas con repugnancia y que incluso se llega a multar cualquier manifestación de éstas. Es como si en la literatura antigua se recuperara la esencia del amor y el romanticismo (véase Lozana lo romanticona que se pone al descubrirla). Como pequeña crítica me hubiera gustado que la historia de amor hubiera durado más y no que la hayan cortado en seco. Ese enamoramiento entre la máquina y la persona me ha producido hasta ternura,y me ha dado pena que se acabara.

    Concluyendo, me ha parecido un relato muy interesante y original del que se pueden sacar muchas cosas y reflexionar, pues el futuro es algo que nos repercute a todos y nos afectará de alguna forma. Que siga así de bien el resto.

  28. Los Ese Efe Can son una especie de máquinas robotizadas cuya función es el tratamiento, generalmente psicológico, hacia las personas.
    Ya es impresionante simplemente que el ser humano consiga no solo construir estos fantásticos robots, sino que también pueden llegar a tener sentimientos. Esto me ha parecido increíble, aunque pensándolo un poco, con lo que han avanzado las tecnologías en estos últimos años, puede que ese futuro en el que existan los Ese Efe Can, no esté tan lejano.
    También se me plantea un problema con este gran avance de las tecnologías: ¿Podría el ser humano perder el control de su propia inteligencia, es decir, de estos fabulosos robots?

  29. Ese Efe Can, otro gran relato. Al principio no ha conseguido engancharme pero finalmente ha resultado ser una gran historia. En ella se nos plantea una historia inverosímil, pero que sin lugar a dudas, podría ocurrir en un futuro no muy lejano.
    Los Ese Efe Can o Divanes son unos ordenadores que ayudan a las enfermedades psíquicas, pero qué es lo que pasa cuando uno de estos ordenadores no funciona como debería, que se les apaga para que no den problemas. Este es el caso de “de cincuenta”, un ordenador que tuvo sentimientos por esa persona a la que trataba, una máquina capaz de sentir amor hacia una persona real por medio de poemas. ¿Cuál era el problema? El problema era que la gente como la doctora Lozana o “los doctores” no estaban dispuestos a permitir poner en riesgo al paciente y a los Divanes.
    Bajo mi punto de vista veo que si las personas no son capaces de tener sentimientos de afecto con el resto, cómo van a permitírselo a una máquina, sería algo imposible de aceptar por los demás.

  30. En este segundo relato, sigue la línea del leído anteriormente, la ciencia ficción.
    Se sitúa en un supuesto futuro, en el que la sanidad publica se ve saturada en torno a la atención personalizada por falta de personal, y se crean unas máquinas para llenar ese vacío, las Ese Efe Can, con el fin de tratar a pacientes con problemas psicológicos. Al intentar humanizar una máquina, descuidan el detalle de que pueda tener lazos amorosos con sus pacientes, que es lo que acaba ocurriendo, y como consecuencia se tienen que destruir esas máquinas.
    En mi opinión creo que el autor realiza una crítica al uso excesivo de las máquinas, usando siempre el fin de que ellas sustituyan a los humanos, para que nosotros tengamos que hacer menos trabajo, eso está bien hasta un límite, y en este relato lo supera con creces, creo que no se puede sustituir a un humanos en un asunto que requiere un tacto y trato “humano”.
    Concluyendo, es un relato que me ha gustado bastante según la forma en la que lo he interpretado, espero que el resto siga en esa linea.

  31. Leñe. Menuda historia. El usar la primera persona le da un toque muy realista. Qué envidia poder escribir así, con agilidad y sin artificio.

    Esto de los Ese Efe Can… Lo pinta tan verosímil y tan distópico que no parece absurdo, parece posible. Excepto lo de que como nos sale caro mantener en “buenas condiciones” a la población, pues buscamos algo que sea efectivo y barato. Se ve que el escritor se ha ido al extremo de la ciencia ficción y ha hipotetizado la existencia de un cambio “efectivo y barato”. ¡O lo uno o lo otro, señor mío!

    Pero, ¿no es acaso imposible el no sentir empatía por los Ese Efe Can? Los pobres se encuentran de frente con un trabajo repetitivo, y cuando encuentran el amor, resulta que es algo malo. He ahí el centro de la distopía. A mi me parece que ahí el Sr. Jose María Merino dejó cerrada la puerta de una muy bonita historia de amor, en el que máquina y trabajador del agua se escapan para vivir su idilio. Pero él es el escritor experimentado, él sabrá. Sin embargo, yo le dejo un título por si se pasa por aquí: “De Cincuenta amores va la cosa”.

    No veo en ninguno de los comentarios de mis compañeros ninguna alusión al gran personaje del relato y quizás de toda la obra, Froy Lan. O al estado federal que aparentemente se ha formado en ese futuro en el que coexisten el Estado de La Mancha y el Estado de Girona. ¿Lo que más juego da, no lo utilizáis? Parece que el prosista no solo maneja la pluma, es obvio que en su casa existe una máquina del tiempo. Yo ya me voy mentalizando para votar a ese gran científico, Don Froy Lan, para presidente del Serenísimo Estado de La Rioja, poderoso donde los haya.

    Y sería extraño no aludir al mentecato del protagonista. ¡Por favor, la doctora Lozano estaba ahí, solo tenías que lanzarte! ¿Conoces la poesía de
    de Nora y de Neruda, con la que me derrites hasta a mí, y no la utilizas? Menudo futuro. No solo han eliminado el amor, han sorbido los sesos de la gente. Con lo bonito que es ser, como dice en el relato, primitivo.

    Pero me animó ver que el Estado Federal al final tomó una decisión muy moderna: más policía y más multas. Así veo que al menos algunas cosas nunca cambian y que no degeneramos en todo.

    Animo y me animo a buscar los versos que hay en el relato, para empaparse un poco de lo que en el futuro parece faltar y evitar que ocurra. ¡Es deber de todos!

    • Leñe. ¡Menudo comentario! ¡Genial! ¡By, by, froylan! (Por cierto: de este término germánico -el señor de la tierra- hemos llegado a un nombre muy común en Galicia, donde tiene santísima advocación; San Froilán. Nombre luego utilizado en familias de rancio abolengo, claro. Aunque también tenemos otra posibilidad: la “señorita” alemana, Fräulein. Si alguien quiere ver una graciosa joya retro que ponga en youtube la canción de Micky ” Bye, bye Freulein”).

  32. A mi este relato me ha gustado bastante. Aunque al principio no me ha enganchado mucho cuanto más lees más te atrae.

    Lo que más me ha impresionado de este mundo futuro es que hayan destrozado la sanidad pública y para poderse permitir unos tratamientos se tengan que inventar unas máquinas llamadas Ese Efe Can o Divanes. Ya que por muy humanizadas y perfeccionadas que estén, no pueden hacer una atención tan buena como la humana. También me ha impresionado la posibilidad de que un humano y una persona se puedan enamorar a partir de los poemas de épocas pasadas ¿Serán los poemas un medio de unión entre humanos y máquinas? ¿Esto quiere decir que en el futuro las maquinas pueden llegar a tener sentimientos?

    El relato termina con un final abierto, lo cual me gusta, así podemos reflexionar nosotros mismos sobre lo que nos puede deparar el futuro.

  33. Como podemos observar en este segundo relato e autor se centra un poco mas en la tecnología, trata de hacernos ver como en un futuro el avance de la tecnología puede llegar a hacer posible la existencia de unas máquinas llamadas ese efe can cuyo funcionamiento se basa en el cuidado de pacientes que sufren trastornos o simplemente problemas que les pueden afectar a ellos mismos o a los demás. También es muy interesante la manera en la que el autor trata la literatura en un futuro, ya que la gente tiene una gran ignorancia sobre ella y la ve como una manera ”salvaje” de ver el amor.
    Por mi parte creo que este relato lo que trata de hacernos ver es que no siempre el avance de las tecnologías va a crear una sociedad mejor ya que el uso de estas maquinas llega a controlarnos demasiado, y que puede que un futuro por el excesivo control de estas maquinas sobre nosotros nos haga perder cosas y sentimientos esenciales como pueden ser las novelas, la literatura u el amor.

  34. Este segundo relato, a diferencia de “Playa única” se adentra más en lo que es el mundo de la tecnología, este mundo parece ser un mundo realmente fantástico en el que las máquinas pueden ayudar mucho a las personas y en el que todo resulta más cómodo con ellas, esa es la visión actual que se tiene al menos, pero como siempre, todo depende de la forma en la que se mire, ¿no es cierto? Bien, pues mantengamos esa idea en mente.
    Este texto trata sobre los Ese Efe Can o divanes, que son máquinas programadas para ayudar a personas con enfermedades con problemas primarios como es la soledad. Estas máquinas resultan ser más ventajosas para las personas ya que hacen el trabajo de un psicólogo normal en mucho menos tiempo, pero ¿son lo mejor para los enfermos? Pues todo parecía ser que sí hasta que un diván que estaba programado para terminar el tratamiento con un guardián de aguas no hace caso a los Conservadores, que son los que se encargan de vigilarlos, y provoca que el resto de divanes hagan lo mismo que él, que se enamoren de su paciente locamente.
    Este hecho acaba con la desactivación de todos los Ese Efe Can y creo que es la mejor solución porque al parecer… ¡Las máquinas también tienen sentimientos! ¿O no? Todo puede ser, pero a las pruebas me remito sino ¿Cómo explicas el extraño suceso con los Ese Efe Can?
    En conclusión, lo mejor para no complicarnos es que las personas hagamos nuestro y las máquinas el suyo, porque visto lo visto, un mundo sólo de máquinas no creo que sea una buena idea.

  35. A diferencia de “Playa única”, en este relato se aprecian con más claridad las nuevas tecnologías que se utilizarán en un futuro para ayudar a prevenir y evitar las enfermedades mentales primarias más extendidas entre la población como la adicción al juego o al soma, a la lectura, depresiones provocadas por la soledad… Los Ese Efe Can o Divanes, como también los llaman, simbolizan la profesión que en el presente realizan los psicólogos, pero parece que son mucho más efectivos ya que terminan su trabajo en menos tiempo. En este mundo dominado por las nuevas tecnologías en el que parece que todo es perfecto y que nada puede desestabilizarse, aparece un diván que desbarajusta todo el calendario programado por los conservadores, que controlaban la entrada y salida de gente de aquellas máquinas, gracias a la relación “amorosa” que surge entre máquina-paciente que establecen un joven guardián del agua y la máquina. ¿Cómo les afectará este inesperado suceso al narrador y a los científicos de la época?, ¿Conseguirán solucionar el problema, o este se extenderá? Con este suceso inesperado creo que conseguirán aprender que no existe ninguna máquina perfecta, que siempre puede haber algún fallo en una de ellas y este extenderse hasta provocar un caos, consiguiendo así hacer una crítica sobre las tecnologías demostrando que la mejor máquina de todas es el ser humano y sin dejar a un lado que el amor lo puede todo.
    O podemos centrarnos en la capacidad de las máquinas para tener sentimientos y entonces las preguntas que nos haríamos serían las siguientes:
    ¿Las máquinas llegarán a tener sentimientos? ¿Podrían llegar las máquinas a ser humanas? ¿Serán las máquinas la siguiente especie sobre el universo?
    De nuevo, se nos deja un final abierto para que cada lector haga sus propias conjeturas y pueda dar el final que considere oportuno.

    • Magníficos comentarios. ¿Las máquinas llegarán a tener sentimientos? ¿Podrían llegar las máquinas a ser humanas? ¿Serán las máquinas la siguiente especie sobre el universo?

  36. A mi, este relato me plantea una idea de como podría ser el futuro. Por una parte, la inevitable transformación de los servicios que antes realizaban personas, en máquinas, ya que son más manejables,se pueden restaurar, manejar, tener bajo control… Cosa que a los seres humanos no, aparte de su claro beneficio económico. Es algo a lo que estamos destinados. Por otro lado, y una idea que me parece interesante, es que por mucho que el gobierno y ”los de arriba” intenten monitorizar todo,evaporar sentimientos y hacerlo imparcial para evitar desvíos en lo profesional, el amor siempre está presente, es necesario para vivir, una ilusión por la que podamos ser felices.

  37. Personalmente me ha gustado mucho.
    El relato nos cuenta como se solucionan los problemas en ese momento. La gente con psicopatías en vez de acudir a un psicólogo como actualmente hacemos, se mete en una máquina para que esta se los “trague”. Los Ese Efe Can o Divanes.
    El narrador y protagonista de este relato cuenta como tras muchos años trabajando con ellos, comienzan a darse una serie de inconvenientes.
    Todo empieza cuando uno de los Ese Efe Can, De cincuenta, que trabaja en la recuperación de las personas, se niega a devolver al humano que tiene dentro.
    Tras muchas especulaciones, finalmente, descubren que el hecho de que De cincuenta no quiera devolver al humano no es por un fallo técnico, sino que entre sus circuitos se ha colado algo mucho más fuerte que una nueva programación, un sentimiento amoroso.
    Tras el incidente, otros Divanes comienzan a pasar por el mismo proceso hasta que, muy a su pesar, los Conservadores (cuidadores de los Ese Efe Can) deciden apagarlos a todos para evitar que siga creciendo un sentimiento en ellos tan primitivo e incluso a su forma de parecer, inútil.

  38. Este relato trata de unas maquinas llamadas Ese Efe Can, que son las encargadas de solucionar los problemas psicológicos más comunes que tienen las personas. Estos ordenadores son capaces de trabajar durante muchos años seguidos sin dar problemas, hasta que se produce.

    Uno de los divanes no quiere “escupir” a su paciente, curiosamente le gustaban esos poemas que el enfermo había recitado durante su ingreso y por los cuales había entrado para tratarse. En este caso tuvieron que intervenir los conservadores de los Ese Efe Can, los cuales se encargaban del correcto funcionamiento de estos, investigaron como solucionar este problema sin desconectar al diván, ya que si lo desconectaba todos los de más divanes del mundo dejarían de funcionar, debido a un proceso de enlace entre ellos. Tras la investigación los conservadores se dieron cuenta que el diván le había cogido cariño a su paciente y por eso no lo soltaba, pero este caso no se queda en un solo diván, si no que llega a producirse en otros Ese Efe Can diferentes, por lo que la última solución fue desconectarlos a todos rompiendo el amor entre la máquina y los humanos.

    En este relato que es ficción me he parado a pensar y me he dado cuenta que la ficción tecnológica cada vez está más cerca de nosotros, ya empezamos a darle trabajo a las máquinas que ya tienen cultura (reconocen poemas), e incluso tienen sentimientos dejando a un lado al creador de todo esto, el hombre.

  39. Hace años los efe can o divanes,ordenadores que realizan la función de psicólogos, sustituían a los médicos quienes ahora se encargaban de vigilar a estas maáquinas (son los conservadores), estas máquinas tenían una gran aceptación social. Pero todo esto cambia el día que uno de los robots (el efe can de cincuenta) no “vomita” al paciente debido a que se ha enamorado de este. Esta circunstancia vuelve locos a los conservadores y a la doctora Lozan, psicomedica titular, que no entienden el porqué de un sentimiento que en esa época no exite. El paciente resulta ser un rapero romántico, la actividad que realiza sorprende al protagonista puesto que el amor y las ñoñeriías no se llevan en esa época. Los médicos toman la decisión de apagar la máquina demasiado tarde por lo que el problema se reproduce por todos los divanes. Así que para evitar problemas deciden apagarlos e implantar una serie de normas para evitar problemas psicológicos.
    Este relato me ha resultado algo más dificil de leer. Es evidente que lo que se plantea en el relato puede acabar siendo algo real, puesto que cada vez utilizamos la tecnología en más cosas. Por ello continuo con la opinión de que aunque es ciencia ficción algún día puede convertirse en realidad.

    • ¿Y qué decís de los poemas? ¿Y qué del amor? Hasta los ordenadores se dan cuenta de que no podemos prescindir de ellos. ¡Ja! Como el de Oliverio Girondo:

      Poema 12

      Se miran, se presienten, se desean,
      se acarician, se besan, se desnudan,
      se respiran, se acuestan, se olfatean,
      se penetran, se chupan, se demudan,
      se adormecen, se despiertan, se iluminan,
      se codician, se palpan, se fascinan,
      se mastican, se gustan, se babean,
      se confunden, se acoplan, se disgregan,
      se aletargan, fallecen, se reintegran,
      se distienden, se enarcan, se menean,
      se retuercen, se estiran, se caldean,
      se estrangulan, se aprietan se estremecen,
      se tantean, se juntan, desfallecen,
      se repelen, se enervan, se apetecen,
      se acometen, se enlazan, se entrechocan,
      se agazapan, se apresan, se dislocan,
      se perforan, se incrustan, se acribillan,
      se remachan, se injertan, se atornillan,
      se desmayan, reviven, resplandecen,
      se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
      se derriten, se sueldan, se calcinan,
      se desgarran, se muerden, se asesinan,
      resucitan, se buscan, se refriegan,
      se rehuyen, se evaden, y se entregan.

  40. En un pasado algo lejano, los Ese Efe Can, ordenadores capaces de tratar y curar ciertas enfermedades psicológicas primarias o malas conductas, eran más que necesarios para mantener el orden y “paz” general. Estos ordenadores, creados debido a la imposibilidad de financiar al elevado numero de especialistas capacitados requeridos, tenían un gran éxito y aceptación; pues conseguían curar a aproximadamente el 90% de enfermos.
    Dichas extraordinarias y voluminosas maquinas tenían un elevado grado de autosuficiencia e independencia, por lo que los trabajadores encargados de “conservarlas” (los conservados de Ese Efe Can) no debían intervenir a penas en el tratamiento y cuidado de los internos; encargándose, fundamentalmente, de observar que todas las constantes, indicadores, datos estadísticos… fueran correctos.

    Hasta la aparición del paciente del “de cincuenta”, las citadas maquinas habían presentado una productividad y rendimiento excelentes, como ya hemos dicho. Pero, el internamiento de dicho paciente (aficionado a unas formas expresivas arcaicas: los poemas) causó una “avería” en el Ese Efe Can que le trataba; pues, extrañamente, esos poemas crearon un estrecho vínculo entre la maquina y el interno: ¿amor?
    Ese fuerte, irracional e incomprensible sentimiento llevó a la maquina a rebelarse contra su conservador (el protagonista del relato), no queriendo “vomitar” a su paciente. Como última opción, y por miedo a que ese “percance” afectara al resto de maquinas y acabará siendo un problema global, se decidió desconectar el ordenador. Aun siendo una buena solución, se llevó a cabo demasiado tarde, por lo que, un gran número de Ese Efe Can empezaron a “sentir” una fuerte atracción por sus pacientes, volviéndose inútiles para realizar el trabajo para el cual se les había diseñado. Debido a ese “contratiempo” global, los Ese Efe Can se volvieron inservibles y, en última instancia, acabaron todos siendo desactivados y destruidos. Ese “amor enloquecido y apasionado” que consiguió trastornar a las maquinas y que era desconocido incluso para los propios hombres de esa época, acabó con la estructura de la salud mental.
    Al encontrarse con el mismo problema que al principio: no poder hacer frente a las exigencias que requiere encargarse de controlar la salud mental de la población; las autoridades decidieron volver al sistema anterior, excluir las patologías psicológicas primarias de la actividad sanitaria federal y, además, imponer una serie de medidas preventivas para mantener el control.

    En una sociedad tan materializada, insensible y sobreestimulada el amor no tiene cabida. Por ello, es más fácil, como cuenta la narración, que este pasional sentimiento lo experimenten las máquinas, aunque sea de forma ilusoria. El progreso y desarrollo mal orientados deshumanizan a la población, haciéndola incapaz de encauzar sus emociones, lo que produce la proliferación de enfermedades mentales y adicciones a “malos vicios”. Esta falta de sentimentalismo hace que muchas personas se refugien en la poesía, un arte olvidado en el que los sentimientos tienen un papel esencial.

  41. Los Ese Efe Can, vulgarmente llamados divanes, son un tipo de ordenadores, utilizados en sustitución de los médicos humanos, a los cuales estamos acostumbrados hoy en día. Este concepto de “médico” puede resultarnos utópico, irreal. Sin embargo, no nos encontramos tan lejos de la realidad, año tras año las innovaciones tecnológicas van dejando atrás antiguos oficios manuales que, con la incorporación de las máquinas a la cadena productiva, ya no resultan competitivos. De este modo, los antiguos talleres artesanales, han ido desapareciendo, mientras las fábricas se abren paso en un mundo globalizado, exigente y competitivo, donde la reducción de gastos y el aumento de productividad es lo esencial. De esta forma, la reducción de mano de obra posible gracias a las tecnologías, permite la reducción de costos, al igual que ocurre con los divanes en el capítulo.
    Sin embargo, frente a esta situación de aparente progreso, se nos platea otra problema actual, la reducción de empleo y despido, de artesanos o médicos (en el caso de los divanes), cuyos puestos de trabajo han sido suplantados por máquinas, a las cuales no hay que pagar un sueldo. Surgen nuevos empleos, para la revisión de dichas máquinas, pero la reducción de personal es enorme, lo cual beneficia a los empresarios, pero no a los trabajadores. Por tanto, en mi opinión los adelantos de la tecnología son buenos ya que nos permiten ser más productivos, pero no deben excederse y dejar sin trabajo a las personas, debemos utilizarlos como ayuda y no como sustitución. En la actualidad los médicos nos parecen irreemplazables, pero los adelantos de la ciencia nunca dejan de sorprendernos y en un futuro, quizás no tan lejano, esto que ahora consideramos irreal, podría ser una realidad.
    Posteriormente en el relato comienza una parte donde la ficción cobra gran protagonismo: uno de los ordenadores, se enamora de un paciente y, al estar interconectados, la situación comienza a repetirse en otros ordenadores, hasta su desconexión total y retirada. En mi opinión el autor quiere llevar a cabo una crítica social en esta parte, donde utiliza la imagen del “ordenador” enamorado, difícilmente creíble, para hacer ver que las máquinas, al igual que nosotros mismos, pueden cometer errores y no siempre son perfectas y sumisas. Es el poder de la poesía, de la literatura, quién hace sublevarse a los ordenadores, mediante esos poemas pasionales, que consiguen “enamorarlos”.

  42. Este relato trata de los Ese Efe Can, máquinas que cuidan a personas que tienen alguna enfermedad como: personas que no les guste el deporte, sean apasionadas a la lectura… Son también llamados Divanes.

    A estas máquinas se les ha introducido un código con información para realizar el tratamiento de diferentes pacientes. Los antiguos médicos ahora solo son personas que controlan el funcionamiento de los Divanes a través de unas pantallas (oficio que actualmente realiza algún personal de seguridad en centros comerciales.)
    El problema llega cuando un Ese Efe Can se enamora del paciente al que tiene dentro y le esta curando. Cuando llega el día de dar el alta al enfermo, el Diván no lo suelta, este paciente había entrado aquí porque era un aficionado a ponerle música electrónica a los poemas y al parecer esa faceta le había resultado agradable al Diván.
    Al paciente había que sacarlo de ahí, lo intentan de todas las maneras pero no lo consiguen. Para colmo, todos los Ese Efe Can estaban conectados entre sí y por eso el caso de no soltar al paciente fue en aumento en distintos Ese Efe Can, así que los “médicos” decidieron apagar todos los Divanes y terminar con ellos.

    Personalmente este relato me ha resultado leer un futuro cercano, ya que habla de la extinción de la sanidad pública y de cómo la tecnología llegará a controlarlo casi todo, pero lo que más me ha costado creerme, es que los Divanes tengan sentimientos ¿Puede tener un trozo de metal un corazón en su interior?
    Para finalizar recomiendo que se lea este relato, ya que es entretenido y tiene detalles muy curiosos dentro de él. Además tendremos que aprender un poco de cómo son los Divanes, por si en un futuro nos toca estar dentro de uno de ellos.

  43. Este segundo relato se mantiene en la línea del primero para mi gusto. Es fácil de entender ya que está ambientado en una época tecnológica que creo que a todos nos puede resultar algo familiar.
    La idea de estos nuevos ordenadores, los Ese Efe Can, también llamados Divanes, me parece un invento muy revolucionario, ya que actualmente no existe ningún ordenador capaz de curar ese tipo de enfermedades mentales. A medida que avanza la lectura, el autor nos va contando que los divanes tienen un fallo común, y es que establecen lazos amorosos con sus pacientes (algo difícil de comprender, ya que ¿cómo un humano iba a enamorarse de una máquina?). En fin. El relato concluye con la destrucción de todos los Ese Efe Can debido a la acumulación de fallos en su sistema.
    En mi opinión, creo que detrás de toda la trama de la historia hay una crítica no sólo a las nuevas tecnologías, sino también a esas personas que se encuentran cegadas por el uso de estas y que no son capaces de ver la realidad tal y como es.
    Para acabar, personalmente es un relato que me ha entretenido bastante y que recomiendo a todos los que esten siguiendo la lectura del libro.


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